A eso de las 15:30 (hora londinense) a aterrizado el avión en el aeropuerto de Heathrow y adivinar: Estaba lloviendo. Mucho.
El control de documentación, la recogida de equipaje y coger el metro en Heathrow ha sido fácil y rápido. Pero en el metro nos pasamos de parada. Me equivoque al programar el viaje y fuimos una parada mas de la nuestra. Y claro, como estaba lloviendo a mares y andando con las maletas sin paraguas, tan solo con un chubasquero y Jessi con una chamarra vaquera, pues llegamos al hotel empapados.
El hotel, bien. Sin mas. Para ser Inglaterra no esta mal. Habitación amplia (el techo medirá 4 metros y pico de alto) y mas o menos limpia. El baño pequeño, pero funcional. También mas o menos limpio. Fijaros en el detalle de la foto, como la puerta marrón que veis a la izquierda (que es la del baño y tendrá sobre 2m de altura) ocupa solo la mitad de la pared o menos.
Después de cambiarnos de ropa y dejar un poco la habitación a gusto, nos hemos ido a Picadilly en el metro. Llovía y con el paraguas no se veía nada. Hemos andado por Regent Street y por Oxford Street, pero sin ver casi nada, porque de noche y lloviendo no puedes pararte a ver nada.
Tras cenar en un McDonalds nos hemos cogido otro metro hasta Trafalgar Square y después hemos bajado dando un paseo hasta el Big Ben aprovechando que dejo de llover.
Después de un rato por allí, nos cogimos otro metro y nos fuimos al hotel a descansar.
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